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Margarita Boy
Margarita Boy

Mi motor son mis cuatros hijos y el amor tan grande que les tengo, es lo que me movía, yo quería lo mejor para ellos”: Margarita Boy

 

Por Elizabeth Santana

 

Margarita Boy nació en CDMX, fue criada en la década de los años 40 y es la primera Wedding Planner en México. “Mi padre murió cuando yo era una niñita de un año, mi mamá tenía que trabajar y teníamos muy escasos recursos, me dejaba solita. Vivíamos en una colonia muy antigua que se llama Santa María La Rivera”. Estudió hasta nivel preparatoria, se casó a los 19 años y tuvo cuatro hijos: “Pero me tuve que divorciar, era una mujer sola, no obstante hice una familia. Es importante, implica trabajo y ser felices aunque no haya un papá”. Trabajaba decorando casas y su tía le pidió ayuda para el regente de la ciudad, Carlos Hank González, en el Departamento del DF. Ahí comenzó haciendo fiestas, como la recepción de los reyes de Suecia, por ejemplo.

 

“Posteriormente una señora que conocí a través del trabajo me preguntó si podría hacer la boda de su nuera, hija del dueño del Hotel Camino Real. Fue un reto maravilloso y la primera vez que hice una, fue para 400 personas, la hice yo sola. Diseñé todo”. Entonces comenzó a hacer bodas en el mismo hotel, donde se convirtió en la directora musical; contrató orquestas e iluminó cuando nadie lo hacía, además de importar cosas, como la Silla Tiffany. Trabajar independiente la posicionó en grandes esferas al mismo tiempo que desarrolló una industria. “Siempre contraté artesanos, floristas, textileros y músicos, nunca imaginé que fui armando cosas que nadie había hecho, involucré a gente de todos los ámbitos, campesinos que sembraban y me trabajan las flores, generé empleos”.

 

Pero también enfrentó momentos difíciles, por ejemplo, cuando trabajaba con banqueteros. “Tuve que luchar muchísimo para que me aceptaran como mujer, tuve muchas fricciones, inclusive con mis floristas, una vez dijeron -cómo es que una mujer nos está mandando-  y un día me enojé y les tuve que decir que yo era más hombre que todos juntos … es difícil explicarlo”. Margarita aún labora en menor escala, no recuerda el total de bodas que ha hecho, también fue la primera promotora en llevar a cabo eventos en el Centro Histórico de la ciudad, y la primera persona reconocida por Presidencia de la República para poder trabajar en edificios del Patrimonio Histórico.

 

Sin embargo rememoró que no importa el trabajo que tengas sino que antes de sentarte a llorar y hacer nada, hagas todo. “Trabajaba 18 horas. Hay que estar activos, seguir tus sueños y trabajar. Me inspira la felicidad de la gente y la belleza. Casé a muchísimas mujeres y les decía que hay que darle la importancia a la familia desde la fiesta que haces. Mi vida no ha sido fácil, empecé desde muy abajo y logré ir subiendo. Esa fuerza interna, antes que nada es el amor a una misma y a todo lo que te rodea, confiar en ti… empecé haciendo cosas que no ganaba nada y sin darme cuenta hice una industria de la fiesta en México. El chiste es que quieras y digas: yo soy mujer, yo puedo, voy a poder, de verdad que puedo … pero fue difícil muy difícil”.